Nada se comunica al azar.
← Todos los artículos

Otros artículos que te pueden interesar

Ideas

Por qué la mentira sobre tu marca corre más rápido que tu aclaración

Por · AbyC

La desinformación se propaga más rápido que la verdad porque es más novedosa y provoca más sorpresa e indignación, emociones que empujan a compartir. Un estudio del MIT publicado en Science en 2018 encontró que las noticias falsas tenían 70% más probabilidad de ser difundidas que las verdaderas, y que quienes las difundían eran personas, no bots. Para una marca en crisis, eso cambia por completo el manejo de los tiempos.

En 2018, tres investigadores del MIT publicaron en Science el análisis más grande que se había hecho sobre cómo circula la información falsa. Revisaron unas 126,000 cadenas de noticias difundidas por 3 millones de personas durante doce años.

El hallazgo fue incómodo: las noticias falsas tenían alrededor de 70% más probabilidad de ser difundidas que las verdaderas. Y la verdad tardaba cerca de seis veces más en llegar a la misma cantidad de gente.

Pero el dato que cambia la conversación es otro. Los investigadores midieron el papel de las cuentas automatizadas y encontraron que los bots difundían lo falso y lo verdadero prácticamente por igual. La diferencia de velocidad no la ponían las máquinas: la poníamos las personas.

Por qué compartimos lo falso

La explicación que dieron los autores tiene que ver con la novedad. La información falsa es, por definición, menos previsible: no está atada a lo que ya pasó. Y lo novedoso llama más la atención, se siente más valioso de compartir, y da a quien lo comparte algo parecido a un estatus: fue el primero en saberlo.

A eso se suma la emoción. Las cadenas falsas generaban más sorpresa e indignación; las verdaderas, más tristeza y confianza. La sorpresa y la indignación mueven el pulgar. La tristeza no.

Qué significa esto para una marca

Si administras la comunicación de una marca o de una figura pública, esto reordena tres cosas.

El tiempo de reacción no es de días. La ventaja de velocidad de un rumor es tan grande que una aclaración a las 48 horas ya no compite: llega a un público que hizo su juicio hace dos días. La respuesta útil se mide en horas.

Repetir la acusación la fortalece. Es el error más común en un comunicado. Al negar punto por punto, se repite la afirmación falsa —y la repetición es justo lo que hace que algo se sienta cierto. Conviene afirmar lo que sí ocurrió, no enumerar lo que no.

El canal importa más que el formato. Un comunicado formal en un sitio web no alcanza a quien vio el rumor en un video. La respuesta tiene que vivir donde nació el problema, en el mismo formato y con la misma naturalidad.

Lo que sí funciona

En crisis que hemos manejado, lo que reduce el daño no es el volumen de respuesta sino la calidad del primer movimiento.

Responder una vez, bien, con hechos comprobables, y sostenerlo. Dar algo verificable —un documento, una fecha, un número que cualquiera pueda revisar— porque lo verificable corta la cadena mejor que cualquier adjetivo. Y no discutir con cada cuenta: cada respuesta pública alarga la vida del tema en el algoritmo.

Hay un cuarto punto que casi nadie considera: la mayor parte del trabajo de una crisis se hace antes de la crisis. Una marca que ya tiene una reputación construida y una audiencia que la conoce sobrevive a un rumor. Una que apareció ayer, no.

La parte que no se puede resolver con comunicación

Conviene decirlo claro: si la acusación es cierta, ninguna estrategia de comunicación lo arregla. Lo que hace un buen manejo de crisis es evitar que un problema real se convierta en uno más grande, y que un problema falso no se convierta en real a fuerza de repetirse.

La desinformación corre más rápido porque el sistema premia lo sorprendente. Eso no se cambia. Lo que sí se puede es no dejarle el terreno vacío.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la desinformación se comparte más rápido?
Porque es más novedosa y genera emociones más intensas —sorpresa, indignación, miedo— que empujan a compartir. La verdad suele ser más previsible, y lo previsible se comparte menos.

¿La culpa es de los bots?
No. El estudio del MIT de 2018 encontró que los bots difundían lo verdadero y lo falso por igual. La diferencia de velocidad la ponían las personas.

¿Qué hago si un rumor sobre mi marca se está esparciendo?
Responder rápido y una sola vez, con hechos verificables y en el canal donde nació. Repetir la acusación para negarla la vuelve más familiar, y lo familiar se siente más cierto.

Sobre el autor: es fundador y CEO de AbyC, agencia de marketing con 7 años de experiencia asesorando marcas AAA y proyectos institucionales de comunicación estratégica en México y Latinoamérica.

¿Tu marca está expuesta a una crisis y no sabes por dónde empezar?

También te puede interesar